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Visualización editorial de Santiago, origen de NotCo.

Historia · Santiago, Chile

NotCo: diseño, algoritmo y marca en una misma receta

La empresa chilena convirtió una negación en un sistema de productos y a Giuseppe en una plataforma para la industria alimentaria. Su siguiente desafío no es parecer tecnológica: es demostrar que la inteligencia aplicada termina en algo que la gente quiere comer.

Redacción MADE LATINO·Aug 24, 2026·7 min

La empresa chilena convirtió una negación en un sistema de productos y a Giuseppe en una plataforma para la industria alimentaria. Su siguiente desafío no es parecer tecnológica: es demostrar que la inteligencia aplicada termina en algo que la gente quiere comer.

NotCo comenzó con una idea que cabía en un frasco de mayonesa: imitar funciones, sabores y texturas de alimentos de origen animal mediante combinaciones vegetales. Pero su invención más durable quizá no sea una receta. Es la conexión entre un motor de formulación, un equipo de ciencia alimentaria y una marca capaz de explicar el resultado en segundos frente a una góndola.

El nombre instala el método. NotMayo, NotMilk y NotBurger no inventan una categoría abstracta; toman un objeto cotidiano, lo niegan y, al mismo tiempo, prometen su experiencia. En el envase, la palabra “Not” actúa como un interruptor conceptual. Esa economía verbal permitió que una tecnología difícil de narrar —modelos que relacionan composición molecular, propiedades funcionales y evaluación sensorial— tuviera una salida comercial legible.

Esa salida importa porque un alimento no se adopta por la sofisticación de su software. Se adopta si se emulsiona, se derrite, se cocina, cuesta una cifra razonable y sabe suficientemente bien como para volver a comprarlo.

Giuseppe no es el producto que llega a la mesa

Giuseppe, la plataforma propietaria de NotCo, nació para explorar ingredientes vegetales capaces de reproducir atributos de productos animales. En 2016, Reuters describía un sistema que descomponía alimentos y proponía combinaciones vegetales, con humanos enseñándole qué resultados funcionaban en sabor. Una década después, la compañía presenta a Giuseppe AI como una plataforma de desarrollo para bienes de consumo: organiza datos de investigación y desarrollo, explora formulaciones, reduce ensayos físicos y acompaña el paso desde una idea hasta su escalamiento industrial.

La diferencia entre ambas descripciones señala la evolución del producto. El primer relato era el de una máquina que encontraba sustitutos inesperados. El actual es el de una capa de trabajo para equipos de I+D, compras y operaciones. En lugar de entregar una receta mágica, estructura experimentos y decisiones que antes vivían dispersos entre hojas de cálculo, laboratorios, conocimiento tácito y pruebas de planta.

Ese matiz protege la historia de una exageración frecuente. Una formulación generada por software no está terminada cuando aparece en una pantalla. Debe pasar por prototipos, paneles sensoriales, disponibilidad de insumos, regulación, costo, vida útil y manufactura. El valor del algoritmo está en estrechar el espacio de búsqueda y documentar mejor el aprendizaje, no en eliminar la materia ni el criterio humano.

Del supermercado al software industrial

Fundada en Chile por Matías Muchnick, Karim Pichara y Pablo Zamora, NotCo ganó notoriedad internacional como compañía de alimentos plant-based. En julio de 2021, una ronda de US$235 millones la valoró en US$1.500 millones, según Reuters. En 2022 creó con Kraft Heinz una empresa conjunta para desarrollar productos de ambas marcas, una validación poco habitual para una tecnología nacida lejos de los centros históricos de la industria alimentaria.

Pero el mercado de alternativas vegetales también mostró sus límites: sensibilidad al precio, fatiga frente a listas de ingredientes y una brecha entre prueba y recompra. NotCo respondió ampliando la aplicación de Giuseppe. En marzo de 2025, sus cofundadores explicaron que estaban aumentando el foco en el negocio B2B. Durante 2025, Reuters informó acuerdos con The Magnum Ice Cream Company y Barry Callebaut para reformulación, desarrollo de productos y búsqueda de alternativas frente a costos de materias primas. La propia compañía muestra además trabajos con PepsiCo y mantiene la sociedad con Kraft Heinz.

Al 24 de agosto de 2026, la página principal de NotCo está centrada en Giuseppe AI y en su uso por equipos de desarrollo de productos. La marca de consumo no desaparece, pero ya no contiene por sí sola la ambición de la empresa. El motor que antes justificaba una familia de alimentos se ofrece ahora como infraestructura para que otras compañías diseñen los suyos.

La marca como interfaz de una hipótesis

NotCo entendió temprano que la innovación alimentaria necesita diseño de traducción. El sistema de nombres reduce la distancia entre referencia y alternativa. El tono gráfico evita presentarse como suplemento clínico. Y la repetición del prefijo convierte cada lanzamiento en parte de una colección: un producto nuevo hereda reconocimiento de los anteriores.

Hay una tensión productiva en esa arquitectura. “Not” funciona cuando existe un original culturalmente estable —leche, mayonesa, hamburguesa—, pero también mantiene a la alternativa subordinada a aquello que niega. La marca puede abrir una compra; no resuelve por sí misma qué lugar ocupa el producto después de la curiosidad inicial. Tampoco la etiqueta “diseñado con IA” garantiza una ventaja sensorial, nutricional o ambiental. Cada una debe probarse de manera separada.

El movimiento B2B cambia incluso ese problema. Giuseppe puede trabajar sin que su nombre aparezca en el frente de un envase. Su éxito se vuelve menos visible y más industrial: menos iteraciones, mejor uso de ingredientes, cumplimiento de un brief o una fórmula viable bajo nuevas restricciones. Es el paso de la marca-espectáculo a la tecnología incorporada.

Lo latinoamericano no está en el decorado

El aporte regional de NotCo no depende de símbolos folclóricos. Está en haber ensamblado desde Santiago capacidades que la industria solía separar: ciencia vegetal, aprendizaje automático, branding de consumo y ejecución comercial. También está en su pragmatismo. El primer caso de uso no fue una demostración académica, sino una categoría masiva y reconocible en Chile.

La prueba definitiva, sin embargo, sigue siendo física. La inteligencia de Giuseppe debe sobrevivir a una cadena de suministro, una fábrica y un paladar. Esa fricción es precisamente lo interesante: NotCo no diseña imágenes de comida. Diseña posibilidades que luego deben convertirse en comida. En una época en que muchas empresas añaden “AI” a productos antiguos, su caso recuerda que la tecnología adquiere sentido cuando modifica la materia, el proceso y la experiencia al mismo tiempo.

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